Con el agave azul como materia prima y sus orígenes en la Hacienda La Providencia, en El Arenal —un valle de Jalisco—, Loco es el primer tequila de terruño de lujo que ofrece sabores únicos recuperados de la naturaleza, que logran una frescura terrenal y una sensación ahumada inigualable, un recorrido de emociones en el paladar. Su excepcionalidad se ve reflejada en el diseño de la botella, hecho por Jan Hendrix, (artista neerlandés que ha vivido y trabajado en México desde 1978) quien hizo del contenedor de vidrio una obra que captura nuestra atención a primera vista.

Loco le hace honor a su nombre con el lanzamiento de su nueva campaña Ser loco es un privilegio, en la que deja de lado a la monotonía y la repetición para darle espacio a la audacia, la exploración, la innovación y la creación de nuevos caminos sin límites para llevar el espíritu de la creatividad tan lejos como sea posible.
En esta campaña se retratan a tres personajes que forman parte esencial de la cultura popular mexicana y han desdibujado los márgenes de lo que se cree posible: Adán Paredes, un arqueólogo, escultor y ceramista que hace de los 4 elementos ejercicios y obras donde ejerce la experimentación. Víctor Legorreta, arquitecto reconocido por su uso del color y la geometría con los que fusiona tradición y contemporaneidad —en proyectos como la Torre BBVA y el Papalote Museo del Niño—. Y por último, Pablo Salas, chef que a través de su restaurante Amaranta —ubicado en Toluca— ha logrado hacer alta cocina en un lugar donde se creía imposible, combinando ingredientes y platillos clave de los 125 municipios del Estado de México.
Para celebrar este lanzamiento, el pasado 28 de noviembre la casa tequilera fue host de una cena preparada por Pablo Salas, acompañada de un maridaje con Loco Tequila. Para comenzar se usó Loco Blanco con la entrada: betabel rostizado, puré de betabel, papita garapiñada y queso de cabra, y el segundo plato: aguachile de pepino espinoso. El tequila Loco Puro Corazón acompañó al tercer plato: chile jaral relleno de salmón trout y romesco. Y para cerrar, tequila Loco Ámbar se maridó con un short rib con salsa borracha, puré de plátano macho y espárragos salteados, y el postre: tarta crumble de calabaza y helado de chongos zamoranos.

Loco Tequila destaca la diversidad y los logros de estos tres creativos e inspira a las personas a celebrar su singularidad y a atreverse a lo inusual. Obténlo en www.locotequila.mx
Ediciones anteriores
Yo no te pido la Luna: Rubra
EL GUSTO POR LA EXISTENCIA DEL COLOR Y DE LAS COSAS (EN RUBRA Y EN CUALQUIER OTRA […]
Yo no te pido la Luna: Sushi Kyo
EL ÚLTIMO GESTO: ORDEN Y DESPEDIDA EN KYO Sushi Kyo restaurante En Kyo, un plato no […]
Yo no te pido la Luna: Máximo
LA FORMA DE LO EFÍMERO ESTÁ EN MÁXIMO Máximo restaurante En Máximo el emplatado es la […]
Yo no te pido la Luna: Maizajo
MAIZAJO Y LA TEORÍA DE LOS DOS TACOSMaizajo tacos En Maizajo el mundo se juega en […]
Yo no te pido la Luna: Charco
“MIC DROP” EN LECHE DE TIGRE Charco restaurante En el centro del plato, el crudo de […]
Yo no te pido la Luna: Quintonil
EL PAISAJE IMPOSIBLE DE QUINTONIL Quintonil restaurante En Quintonil, los platos parecen pedir metáforas o cartografías […]
Yo no te pido la Luna: Rosetta
A Elena Reygadas, de Rosetta, le gusta que el platillo mande sobre el emplatado. “Nunca hacemos un […]
Yo no te pido la Luna: Ultramarinos Demar
El pescado a la sal de Ultramarinos Demar llega entero, horneado en una costra dorada que parece […]
¡Larga vida al papel!
Cuando se dice que el papel no ha muerto, va en serio. En una era dominada por […]