La esquina de Cozumel y Durango tiene algo que contar…
fotografías cortesía de Casona Roma Norte
Casona Roma Norte abre sus puertas una vez más, ahora con un espacio y concepto renovados bajo el sello de Hamak Hoteles. Esta nueva propuesta, definida como una casa de experiencias, combina cultura y sofisticación a través de habitaciones de lujo y una oferta gastronómica que incluye fine dining con menú de temporada, cocina fusión japonesa-sinaloense, mixología basada en agave y grill.
Este hotel boutique se encuentra en la colonia Roma, el barrio donde todo sucede y uno de los más emblemáticos de la Ciudad de México, en una edificación cargada de arte y cultura que resguarda un relato nacional que data del siglo pasado.
La fachada de Casona Roma Norte —reconocida como Monumento Artístico por el Instituto Nacional de Bellas Artes— fue construida en el siglo XX, durante la última etapa del Porfiriato, en el contexto de un convenio presidencial que buscaba expandir la mancha urbana hacia lo que hoy conocemos como Roma Norte.

El proyecto integró influencias urbanísticas francesas —como las grandes avenidas arboladas entre las que se encuentra el hotel—, innovaciones en drenaje y pavimentación provenientes de Estados Unidos, así como la incorporación de áreas verdes al estilo de los suburbios anglosajones.
En esta utopía moderna se levantaron decenas de edificaciones inspiradas en la arquitectura ecléctica francesa, promovidas por el presidente Porfirio Díaz. En la esquina de Durango y Cozumel se construyó la casona que hoy protagoniza esta historia, diseñada por el ingeniero M. Hernández Cabrera en 1923.
Desde sus inicios, este espacio ha tenido múltiples usos: desde ser una clásica casona porfiriana hasta convertirse en un conjunto habitacional compuesto por ocho casas, para finalmente transformarse en lo que conocemos hoy como Casona Roma.
Restauración tras restauración, la fachada de Durango #280 ha mantenido la identidad inicial concebida por el ingeniero Hernández. La mayor intervención ha sido la reorganización de los interiores para adaptarlos a las necesidades de un hotel contemporáneo, logrando un equilibrio que transporta al pasado mientras integra la modernidad y las comodidades de la hospitalidad actual.

Para más información y reservaciones, visita el sitio web casonaroma.com y sigue al hotel en Instagram en @casonaromanorte.
Ediciones anteriores
Yo no te pido la Luna: Rubra
EL GUSTO POR LA EXISTENCIA DEL COLOR Y DE LAS COSAS (EN RUBRA Y EN CUALQUIER OTRA […]
Yo no te pido la Luna: Sushi Kyo
EL ÚLTIMO GESTO: ORDEN Y DESPEDIDA EN KYO Sushi Kyo restaurante En Kyo, un plato no […]
Yo no te pido la Luna: Máximo
LA FORMA DE LO EFÍMERO ESTÁ EN MÁXIMO Máximo restaurante En Máximo el emplatado es la […]
Yo no te pido la Luna: Maizajo
MAIZAJO Y LA TEORÍA DE LOS DOS TACOSMaizajo tacos En Maizajo el mundo se juega en […]
Yo no te pido la Luna: Charco
“MIC DROP” EN LECHE DE TIGRE Charco restaurante En el centro del plato, el crudo de […]
Yo no te pido la Luna: Quintonil
EL PAISAJE IMPOSIBLE DE QUINTONIL Quintonil restaurante En Quintonil, los platos parecen pedir metáforas o cartografías […]
Yo no te pido la Luna: Rosetta
A Elena Reygadas, de Rosetta, le gusta que el platillo mande sobre el emplatado. “Nunca hacemos un […]
Yo no te pido la Luna: Ultramarinos Demar
El pescado a la sal de Ultramarinos Demar llega entero, horneado en una costra dorada que parece […]
Fefé x The Mark
No es novedad que The Mark Hotel (New York) adora a la comunidad perruna. Cada tanto nos […]