Cuando se dice que el papel no ha muerto, va en serio. En una era dominada por pantallas, algoritmos y lecturas fugaces, el objeto impreso —tangible, oloroso, duradero— sigue siendo una forma de resistencia. Porque donde otros ven que va de caída, nosotros vemos una industria que sigue en expansión.
Como editorial y amantes del papel, creemos en el valor del objeto y en la gran comunidad de los que lo aprecian y mantienen vivo. Es por ello que las publicaciones bien hechas siempre van a estar en buen momento. Basta mirar a nuestro alrededor: cada vez surgen más proyectos editoriales independientes que apuestan por la calidad, el diseño y la experiencia de leer con las manos.


Uno de esos proyectos es NOVO, una editorial orgullosamente mexicana y exquisitamente enfocada en el universo culinario. Es además el primer sello gastronómico del país, y lo celebra con libros que se leen, se saborean.
NOVO fue fundada en 2025 por María Álvarez, quien en su trayectoria como editora se ha enfocado a escribir y hablar sobre cultura, arte y gastronomía. Ya son años, libros y muchas páginas que confirman su experiencia haciendo de cada publicación un homenaje al patrimonio cultural de México. Y no va sola: autores, cocineros, artistas y diseñadores se suman a su visión para transformar la cocina en palabra impresa.
Son tres libros bajo el brazo de NOVO: La República Democrática del Cerdo, por Pedro Reyes; Estado de Hongos, por Nanae Watabe —obra con la que obtienen el premio al mejor diseño editorial en los premios A! Diseño y un Gourmand Cookbook Award—; Cocina de Oaxaca, por Alejandro Ruiz. Y por venir: ¡Que viva el pulque!, de Juan Escalona, que se presentará por primera vez en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a finales de noviembre.
Para NOVO, los libros no son sólo recetarios: son narrativas, cultura e identidad. Cada página se dedica a los sabores, las historias, las tradiciones y sus paisajes. Su misión es clara: crear libros que se vuelvan objetos de colección, que narren quiénes somos y que, como todo libro, pueda pasar de mano en mano, de generación en generación.


#PrintIsNotDead
Ediciones anteriores
Yo no te pido la Luna: Rubra
EL GUSTO POR LA EXISTENCIA DEL COLOR Y DE LAS COSAS (EN RUBRA Y EN CUALQUIER OTRA […]
Yo no te pido la Luna: Sushi Kyo
EL ÚLTIMO GESTO: ORDEN Y DESPEDIDA EN KYO Sushi Kyo restaurante En Kyo, un plato no […]
Yo no te pido la Luna: Máximo
LA FORMA DE LO EFÍMERO ESTÁ EN MÁXIMO Máximo restaurante En Máximo el emplatado es la […]
Yo no te pido la Luna: Maizajo
MAIZAJO Y LA TEORÍA DE LOS DOS TACOSMaizajo tacos En Maizajo el mundo se juega en […]
Yo no te pido la Luna: Charco
“MIC DROP” EN LECHE DE TIGRE Charco restaurante En el centro del plato, el crudo de […]
Yo no te pido la Luna: Quintonil
EL PAISAJE IMPOSIBLE DE QUINTONIL Quintonil restaurante En Quintonil, los platos parecen pedir metáforas o cartografías […]
Yo no te pido la Luna: Rosetta
A Elena Reygadas, de Rosetta, le gusta que el platillo mande sobre el emplatado. “Nunca hacemos un […]
Yo no te pido la Luna: Ultramarinos Demar
El pescado a la sal de Ultramarinos Demar llega entero, horneado en una costra dorada que parece […]
La fiesta ceniza de Don Julio y Tacos del Valle
Una bebida fría y un par de tacos: la mejor cena. Sentarse a disfrutar los sabores que […]