El cuerpo desnudo de una mujer con cabeza de planta. Éste es un argumento sobre la belleza de la mujer, desde la observación y entendimiento de Marina Silva, el resultado de su proceso de reflexión al contemplar al otro o a la otra. El trabajo de Marina pone a la mujer en el lugar que ella cree que le corresponde, y la conecta con la naturaleza. Sus piezas son estos nuevos cuerpos poderosos: mitad mujer, mitad planta. Encuentra conexiones entre los ciclos de ambas, el ciclo de la vida, en su capacidad de echar raíces y seguir de pie.

Invitada por Tequila Revolución, Silva creó una serie de ilustraciones impresas sobre 20 botellas que se subastaron para un propósito: donarlo a la Fundación Somos Agua en apoyo a los damnificados del temblor en Oaxaca. En ciertas comunidades del estado, diariamente se caminan kilómetros de distancia para conseguir agua potable. A través de esta acción, Fundación Somos Agua proporcionará filtros para que el agua que tienen a la mano sea utilizable.


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