Más allá de un sentimiento colectivo de indignación y la contrariedad sistemática que le “teme al amor”; más allá de los principios de cómo se supone que debemos ser o qué debemos sentir; más allá de la música, los recuerdos o la retórica, es el dolor —situado en el terreno de la empatía— el común denominador entre los personajes de esta historia que el dramaturgo español Guillem Clua, escribió la misma noche de la masacre en la discoteca gay “Pulse” en Orlando, Florida, el 12 de junio de 2016.

En esta puesta en escena —que llega a México dirigida por Alonso Íñiguez y producida por Óscar Uriel y Roy Trujillo— el dolor actúa como una reflexión que plantea ¿qué es lo que nos hace humanos? y desata un conflicto y confrontación —de pronto con pausas lúdicas— entre dos personajes entrañables: Amelia, interpretada por Margarita Sanz, y Ramón, interpretado y alternado por Alejandro Puente y Germán Bracco, quienes encienden focos rojos sobre la violencia, la incomprensión, la represión, la oposición, la censura y el odio ejercidos sobre la comunidad LGBT+, con una complejidad y simpleza que toca fibras con las que todxs pueden identificarse.



Sin hablar mucho de la trama —porque hay que reirla y llorarla en la butaca en carne propia—: una clase particular de canto se dispersa en una conversación de un par de horas, donde las generaciones y universos dispares de la indulgente y tierna Amelia y el testarudo y perspicaz Ramón —mundos que a veces oprimen el uno el otro—, resulta anclada por un punto de inflexión que unirá sus destinos para siempre.

La Golondrina es una historia que se desprende de un suceso real, y busca honrar la memoria de los afectados de la masacre de Florida con dignidad, pero también reflexiona sobre otras atrocidades, sobre la identidad, la aceptación de la pérdida y el duelo, la fragilidad poderosa del amor, y utiliza la empatía como un elemento esperanzador dentro de la sociedad y el saneamiento humano. La canción favorita de Ramón y Amelia tiene un significado especial para todxs, y en esa sala nuestra capacidad de sentir como propio el dolor de los demás adquiere identidad.

El estreno de La Golondrina (2 de junio de 2023) coincide con el mes del orgullo LGBT+, y a 7 años del atentado homofóbico de Florida, ésta es una declaración de solidaridad, un trabajo en equipo que hace reverencia a la amplitud mental y al amor.
Funciones: viernes 20:45 hrs., sábado 17 y 19:30 hrs. domingo 17 y 19:30 hrs. Teatro Milán. Hasta el 30 de julio. Adquiere tus boletos en: www.ticketmaster.com.mx
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