La Guerra Fría: el conflicto de ser dos

¿Crees que puedes ganar la guerra fría?

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texto Emmanuel Sandoval
fotografía Carlos Somonte

“Las heridas le ayudan al arte. ¿Quién fue el pendejo que dijo eso?”, grita con rabia Gato, durante una de las tantas discusiones que tiene con Carolina. La pareja —él, músico; ella, actriz— vive en el exilio (voluntario) en Berlín Oriental, durante el punto más álgido de La Guerra Fría, esa época cuando fueron instalados los cohetes atómicos de mediano alcance que atentaban contra Moscú… el mundo entonces vivía histérico.  

Pero la histeria de esta historia no tiene solo que ver con la provocada por la incertidumbre de la guerra, del conflicto y de un inminente ataque, de la desolación, de concluir lo que había comenzado con el final de la Segunda Guerra Mundial: la división de los muros.

 

Esta historia —escrita por Juan Villoro— está relacionada, además, con algo más potente que la aniquilación bélica; está ligada a la destrucción de las drogas y de algo incluso más devastador: los afectos. En ellos recaen las más profundas de nuestras frustraciones, los momentos del goce más intenso, pero también nos hacen asomarnos al abismo… y a veces caer en él.

Gato y Carolina —los protagonistas de esta historia— han caído sin duda en esa espiral autodestructiva que es una relación amorosa. En la que las fronteras desaparecen y los límites se sobrepasan porque uno cree que el otro le pertenece.

 

Confinados a un cuarto lleno de basura y convertidos en okupas del movimiento “Tuwat” (que significa “haz algo”, en dialecto berlinés), Gato y Carolina luchan por que su arte prospere. Él está ensoñado con Lou Reed, con poder lograr lo que el genio del rock ha conseguido. Ella se busca el triunfo en alguna puesta en escena. Su relación es el principal obstáculo.

“Si supieras cómo terminan las cosas, no empezarías nada”, repiten los artistas, en relación no solo al ir y venir en su relación, sino también a la constante incertidumbre en la que viven. ¿Fue una buena idea salirse de México? ¿Encontrarán en Berlín la inspiración que buscan para ser exitosos? ¿El ambiente define el quehacer del artista?

 

En esta lucha entre dos, en esta guerra fría —literal y figurativa— aparece Bernardo, el amigo en común, el que los presentó. Frustrado con su vida autoexiliada en un estudio de grabación, el ingeniero de sonido es testigo de la relación, que pareciera depender de él… ¿qué pasará cuando él ya no esté?

El hilo conductor es la duda, esa incertidumbre constante que viene acompañada con cada relación. El temor a lo que puede suceder, al resultado.

 

¿Crees que puedes ganar la guerra fría?

 

La Guerra Fría. Texto: Juan Villoro. Dirección: Mariana Giménez. Obra plástica: Abraham CruzVillegas. Elenco: Mariana Gajá, Mauricio Isaac, Jacobo Lieberman y Alejandro Preisser (músico en escena). Sala 4 del Museo Rufino Tamayo. Av. Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec I Sección.

 

Funciones: hasta el 8 de septiembre. Sábados y domingos 18hrs. Boletos: en la taquilla del museo una hora antes de la función y en línea.


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