Entre épocas, estéticas y discursos…
invitada Ximena Lamadrid
texto Zunshu
estilismo Sophia Garduño
maquillaje Luis Gil Q
pelo Octavio León
asistente de fotografía Manuel Gómez
asistente de estilismo Michelle Alencaster
asistente de maquillaje Denisse Yareli Hernández Cuéllar
locación Supremo
toda la ropa Dior Otoño-Invierno 2025-2026
Hay caminos que se recorren con prisa. Otros, como el de Ximena Lamadrid, se caminan con estudio, paciencia y una sensibilidad que rehúye lo inmediato. “Mi camino en la actuación inició desde muy joven, con muchos estudios, escuela, teatro, observaciones, ver películas, leer obras”, platica Ximena. Y así como su trayecto ha sido una búsqueda estética y energética constante, también lo ha sido esta colección de Dior: un vestuario construido desde la atención al tiempo, a los signos, a los gestos.

Inspirada en Orlando de Virginia Woolf, la colección es una reflexión sobre la identidad como algo en movimiento. En ese mismo movimiento aparece Ximena como una figura que se transforma, que encarna las contradicciones suaves de la colección.
“Soy muy selectiva con el material que hago porque quiero desarrollar un camino que vaya conmigo”, nos comparte. Esa coherencia personal se traduce en sus decisiones profesionales, pero también en la forma en la que habita cada imagen. Nos recuerda que vestir también es actuar; que actuar también es habitar el presente desde la conciencia.
Su motor está claro: “El personaje en sí es lo que más me inspira. Tengo que saber que dentro de mí hay un impulso profundo para querer representar a esa mujer en esa historia y contar su justicia, su vida, con toda mi alma.” Ese impulso, ese llamado interno, se vuelve visible en la forma en que interpreta la moda como una extensión de su sensibilidad artística.



Ximena encuentra alimento en lo cotidiano y en lo esencial. Meditar. Escuchar. Rodearse de naturaleza. Escribir. Amar. Producir. Ayudar. Vivir desde el amor. Para ella, “todo en la vida puede nutrir la actuación, así como la actuación puede nutrir todo en tu vida”.
Entre corsetería desmontable, chaquetas que evocan un pasado bélico-romántico y camisetas históricas del archivo Dior, la presencia de Ximena se vuelve ancla emocional. Una que conecta épocas, estéticas y discursos con la elegancia de quien no actúa, sino que encarna.
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