El tejido de Bottega Veneta se desplaza hacia el espacio…
fotografías cortesía de Bottega Veneta
El intrecciato de Bottega Veneta es una técnica sin límites. Lo que comenzó como una labor de oficio —trenzar cuero— se ha convertido en un lenguaje que trasciende la prenda. Su lógica no es fija: puede ser precisa, casi silenciosa en la superficie de un bolso, o escalar hacia formas más abiertas, donde el tejido deja de contener para empezar a ocupar el espacio.
Esa expansión encuentra una nueva lectura durante la Milan Design Week 2026, donde la casa colabora con Kwangho Lee para desarrollar Lightful, una instalación presentada en su tienda de Via Sant’Andrea. Aquí, el intrecciato se desplaza del objeto al entorno: deja de ser superficie para convertirse en estructura suspendida, en un cuerpo que se sostiene en el aire.


La pieza central se construye a partir de formas tejidas que parecen flotar. A través de tiras de cuero que, en tonos negros y verdes elegidos por Louise Trotter, se entrelazan para generar volúmenes orgánicos. Entre sombra y reflejo, el tejido deja ver su tensión interna, como si cada cruce mantuviera un equilibrio apenas contenido. Las fibras que la sostienen funcionan como límite: una especie de resistencia que hace visible la suspensión.
Lightful es la tercera colaboración entre Lee y la dirección creativa de Trotter, una relación que se ha ido construyendo como un diálogo más que como una intervención aislada. Su obra ya había aparecido en el show de Summer 2026 y en Weaving the World: The Language of Intrecciato, en Seúl. En cada encuentro, el punto de partida es el mismo —el tejido—, pero la lectura cambia: del cuerpo al espacio, del archivo a la experimentación.


En la práctica de Kwangho Lee, el material nunca es estable. Especializado en trabajo en metal en la Universidad Hongik de Seúl, su trabajo se ha desplazado constantemente entre disciplinas, incorporando aluminio, cobre, mármol o incluso mangueras y arroz comprimido. Su interés está en el momento en que dos elementos se encuentran: cuando una superficie toca otra y genera una posibilidad nueva. El tejido, en su caso, es un sistema para provocar ese encuentro.
Visto desde ahí, la colaboración con Bottega Veneta resulta natural. La casa ha construido su identidad desde el entrelazado como símbolo, mientras que Lee lo aplica como un punto de fricción entre materiales, formas y significados. Ambos comparten una misma intuición: que el intrecciato es un medio de apertura y exploración.


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