El cine de Fernando Eimbcke (México, 1970) es de un tempo distinto. Su cadencia es como la de una hoja que flota en el río y que ha encontrado una corriente para navegar. Eso sí, Fernando no va a la deriva, sabe bien cuál es su puerto. Lo suyo no es obvio ni predecible y toma sus propios riesgos. Es un cine hecho para el que está dispuesto a observar desde el acantilado y a sentir la altura con todos sus bemoles. Hay que entregarse a su cadencia mientras la historia termina fulminándonos.
Entre el melodrama y la perspicacia del guion, la simpleza del dúo tono, el hipnotismo del sonido y la ternura de los personajes, es que se construye la nueva entrega de Eimbcke, Moscas (2026), que ya está disponible en MUBI.

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