La fórmula de Alba

Un repaso por carrera de Bad Gyal en el marco del lanzamiento de Más Cara…

0503
texto Zunshu
fotografía cortesía de Bad Gyal
En 2019 vi por primera vez a Bad Gyal en vivo. Eran alrededor de las 5 en un festival en las afueras de la ciudad. Algo en su presencia dominaba el espacio con una seguridad indiscutible. Quedé fascinado.   Dentro del imaginario que suele rodear a la música urbana —donde existe una fuerte percepción de superficialidad y fórmulas repetidas— su manera de presentarse se sentía distinta. Había honestidad en su performance. Su música, entonces, me comunicaba algo muy claro: libertad e individualidad. Estaba frente a una artista que entendía perfectamente quién quería ser.
Ese momento ocurrió antes de que su nombre se volviera ampliamente reconocible para audiencias globales. Desde entonces he seguido su carrera con atención. Nacida en Barcelona, Alba Farelo surgió dentro de la escena urbana española como un proyecto ligado al underground digital. Sus primeros temas cobraron popularidad a través de SoundCloud y YouTube, donde poco a poco comenzó a desarrollar un universo sonoro que no era exactamente reguetón, sino algo cercano: una reinterpretación del dancehall.   Originado en Jamaica a finales de los años setenta como una evolución más rítmica y electrónica del reggae, el dancehall se caracteriza por beats minimalistas, bases digitales y una fuerte presencia vocal. Con el paso de las décadas, el género viajó por el Caribe y América Latina, contribuyendo al nacimiento del reguetón. Bad Gyal encontró ahí una forma de dialogar con esa tradición desde Europa, referenciando la música que ella consumía y reinterpretándola con un acercamiento contemporáneo.   Uno de los primeros momentos decisivos de su carrera llegó con Fiebre (2016), tema que con el tiempo se convirtió en uno de los himnos tempranos de su discografía. La canción retrata un romance joven atravesado por deseo físico y tensión emocional, encapsulando una estética que pronto sería insignia: sensual, directa y segura.
leer más

Ediciones anteriores

192

Víctor Prieto, vocación descubierta frente a la cámara

Originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, Víctor Prieto no tenía previsto convertirse en actor. Estudió ingeniería electromecánica y […]

2302
192

Habitar sin dominar: LANZA Atelier

LANZA Atelier parte de una premisa clara: la arquitectura se construye al organizar relaciones donde el contexto […]

0302
192

La flor que nos nutre: María Ponce

MARÍA PONCE María Ponce diseñadora   “Pienso que a estas alturas es un lugar común decir que […]

2112
192

La flor que nos nutre: Steph Orozco

STEPH OROZCO Steph Orozco diseñadora   Steph Orozco es peculiar. Lo es en su ropa, lo es […]

2112
192

La flor que nos nutre: Vanessa Bon

VANESSA BON Vane Bon diseñadora   Hace unos años, cuando Vanessa Bon apenas se consolidaba como una […]

1712
192

La flor que nos nutre: María Isas

MARÍA ISASMaría Isas diseñadora   De todos los entrevistados, María Isas es la que tiene la línea […]

1712