El olor de nuestro pelo dice mucho. Prácticamente puede delatar qué hemos hecho o dónde hemos estado. Incluso el aroma de un shampoo después de la ducha puede imponerse al aroma de un perfume. La importancia de ese olor hace que este producto pueda convertirse en un parteaguas en el universo de los aromas.
Desde su lanzamiento, Chance se ha posicionado como una de las fragancias favoritas de la marca, entre otros veintitantos perfumes más de la misma casa. La particularidad de Chance —que en una palabra la definiría en frescura— es que se han desarrollado numerosas versiones alrededor de la fragancia Chance original y también productos para el cuerpo que complementan o le dan perdurabilidad al aroma. Existe el gel de ducha, por ejemplo, o la crema hidratante, que no deja sensación grasosa pero sí buena humectación. Y recientemente se lanzó el perfume para el cabello.Se aplica en seco o húmedo, en limpio o no tan limpio, y claro, tiene el olor de Chance, por lo que es recomendado usarse con la fragancia que le dio vida. Sin embargo para personas menos preocupadas por la pureza en aromas, combinarse no sería tan descabellado.
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