Steven Klein: el grande

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Texto: Alan Gómez B.
Retrato: Rodrigo Navarro
Asistente de fotografía: Juan Luis Lemus

Klein es un hombre que ha forjado su carrera a través de la fotografía. Klein también es una adjetivo en alemán que se traduce como pequeño en español. Klein y klein lo único que tienen en común son las letras que forman la palabra.

Klein = grande

Klein > klein

Klein > pequeño

klein = pequeño

klein < Klein

klein < grande

Fue espontáneo. Recuerdo que en preparatoria, sentado frente a mi laptop, veía imágenes de moda en models.com. Así conocí el trabajo de Steven Klein. Su fotografía me atraía por oscura y poderosa. Cargaba cierto tipo de belleza poco convencional que a mi vecina de banca le parecía retorcida. Su narrativa desencadenaba la sensación inhóspita de un mundo al que, sin embargo, me hubiera encantado pertenecer.

El 19 de octubre de 2017, tuve la oportunidad de platicar con Steven Klein. En el momento no lo pensé, y de repente (nervioso), me encontré frente a una persona que crea mundos ajenos y envolventes que tanto han dejado huella en la industria de la moda. A veces las cosas simplemente suceden así, sin saber por qué o para qué, cómo se llegó a ese momento o qué lo provocó. Termina la entrevista y me cuestiono si es un eslabón perdido, si posiblemente esto desembocará en algo más, o si fue solamente un momento más de aprendizaje. A veces no hay respuestas. Fue espontáneo.

Steven Klein (SK): Me gusta la foto, qué bonita revista. ¿Cómo se llama?

Alan Gómez (AG): 192. Somos una revista independiente con base en la Ciudad de México. Nos interesan las industrias creativas —moda, arte, diseño, música, arquitectura y cine— y su impacto en la cultura. Pensamos local y actuamos global. Trabajamos con marcas de lujo, pero también con diseñadores y proyectos mexicanos. Somos la única revista en México que publica sus campañas publicitarias.

SK: ¿Por qué?

AG: No estoy seguro si a las otras revistas no les interesa, o si es un problema económico. Nosotros tratamos de apoyar a la moda local y, nuestra forma de hacerlo, es cerrar el ciclo dándole salida a sus campañas de modo que no se queden únicamente en medios digitales. Debe haber una retroalimentación.

SK: Es importante trabajar con diseñadores jóvenes. Cuando Dsquared2 empezó, yo trabajaba con ellos, eran muy abiertos en cuanto a crear imágenes transgresoras. Además, hay mayor libertad y por lo tanto mucha más creatividad. ¿La revista es mensual?

AG: No, semestral. El tema de la siguiente edición impresa es Raíz, como una metáfora del origen, por qué hacemos las cosas que hacemos, y por qué nos comportamos de cierta manera. Me gustaría hablar del origen de tu trabajo. Por mera curiosidad: ¿tu apellido es alemán?

SK: Sí.

AG: ¿Eres de origen alemán?

SK: Sí, alemán y ruso.

AG: ¿Te pones a pensar en el origen de las cosas? ¿Por qué terminas haciendo una sesión de fotos de tal o cual manera? ¿O primero haces las fotos y después piensas en el resultado?

SK: De las dos formas. Hay un origen y un proceso en todo lo que hago en mi vida. Y me gusta pensar que para cada proyecto hay un significado. Confío en el universo o en algo más grande que Dios. A veces no sé lo que es hasta que termino, e incluso cuando lo acabo, me toma años entender por qué lo hice. Hay proyectos que he hecho… por ejemplo, las fotos que le tomé a Justin Timberlake para la portada de Arena Homme + cuando se volvió solista. Tenía sangre por todo el cuerpo y vestía una playera con estrellas blancas que recordaban las de la bandera de EEUU. Tomé las fotos y después las quemé con gasolina. Tuve que venderle la idea al editor en jefe para que las publicara en la portada. Al final lo convencí, pero desafortunadamente la revista saldría dos días después del 9/11, en Londres, así que recibí una llamada preguntándome qué deberíamos hacer. Mis intenciones nunca fueron —nunca son— ofender o que la gente se sienta ofendida por mi trabajo. Al final me dijeron que no podían publicar esas fotos por el suceso, y tuvieron que reimprimir la portada. Muchas veces no sé las razones o la raíz de por qué hago las cosas, puede ser profético o generar una sensación interna; trabajo mucho instintivamente. Si acepto un trabajo, muchas veces es por instinto, una reacción. Editar funciona de la misma manera, creo que la mayoría de las veces es instintivo.

AG: ¿Crees que tu bagaje influye en tu trabajo?

SK: Creo que afecta el trabajo de todos. Las experiencias de la infancia definitivamente juegan una parte muy importante en la esencia del trabajo de cada quien. En mi caso, hay un aspecto de voyeurismo en mi fotografía que prevalece. Es importante la forma en que uno crece, las primeras imágenes que uno ve, las películas, la música que uno escucha. Todo esto es parte de un aspecto que eventualmente tiene que evolucionar con nosotros. Si a alguien le fascinan los videojuegos, no puede jugar videojuegos toda su vida, tiene que seguir adelante, mutar.

AG: ¿Te acuerdas de algunas experiencias al crecer en Rhode Island que consideras que hayan impactado tu fotografía?

SK: Creo que algunas cosas sobre la cultura estadounidense, la vulnerabilidad de las estrellas pop en Estados Unidos o lo que llamo la decadencia de EEUU. Me gusta la idea de lo alto que se puede llegar. La manera en la que Michael Jackson era como un dios y lo convirtieron en una persona malvada, lo destruyeron. Esta dualidad que existe y llega a lo absurdo: por un lado la sobreabundancia y por el otro lado, la gente muriéndose de hambre.

Supongo que es diferente en cada país y no puedo decir que estoy completamente orgulloso de ser estadounidense, pero es lo que soy y ése es mi lenguaje. Cuando voy a Europa u otros países, es difícil trabajar porque no entiendo todas las culturas. Entonces acepto y aprovecho lo que sé, según donde esté. Por ejemplo, el lujo y el confort es algo que entiendo, me gustan las cosas bellas, admiro la belleza, es lo que me atrae y el idioma que hablo.

AG: A mucha gente le atrae la belleza, pero en tu caso, tu trabajo es más bien descrito o visto como subversivo, grotesco, violento, y otros adjetivos que tienen una connotación negativa. ¿Qué piensas cuándo la gente describe tu fotografía de esta manera?

SK: Es una forma obvia en la que la gente forma su opinión sin realmente haberla pensado. Las personas que hablan sobre fotografía de moda o sobre fotografía en general, generalmente no son gente que haya estudiado foto o sean académicos y que hayan pensado en cómo está relacionada con el mundo de hoy y con la cultura. Hace poco hice un proyecto llamado Fetish con Visionaire. No sé si viste las fotos, hay una mujer con tacones caminando sobre un hombre.

AG: ¿Es la serie donde aparece un hombre embarazado?

 SK: Esa foto estuvo basada en la vida real porque hubo una historia…

AG: ¿De una mujer que parecía hombre?

SK: De una mujer homosexual que parecía hombre, realmente se veía como hombre y estaba embarazada, me pareció sorprendente. Como fotógrafo era algo que nunca había visto antes. Intenté fotografiarla, pero por razones de disponibilidad al final no se pudo; entonces tuve que crear mi propio mundo. Podrían pensar que es absurdo o estúpido, pero me gusta crear mi propia narrativa. Me da risa que todo el mundo lo tome tan en serio, yo siempre pienso que es ficción. Mis ideas son ficticias, algunas basadas en la realidad.

Cuando la gente intenta juzgar mi trabajo me da lo mismo, porque no creo que hayan visto todo el cuerpo de mi obra, sino que sólo eligieron juzgar una parte por- que les causó una reacción.

AG: Tengo entendido que estudiaste pintura. ¿Cómo te involucraste con la fotografía?

SK: Simultáneamente me interesaba todo, desde la alfarería, la cerámica, la fotografía y la escultura hasta el vidrio. Siempre me dio mucha curiosidad todo y, claro está, la fotografía. A los 13 años me regalaron una cámara y construí mi propio cuarto oscuro para revelar mis imágenes.

Cuando algo me da curiosidad, quiero saberlo todo, soy muy extremista. Me gusta involucrarme a lo grande, no me gusta hacer las cosas en pequeño. Siempre necesito estimularme con ideas nuevas y con proyectos que me desafíen.

AG: Por lo general pienso que la personalidad de alguien que trabaja como creativo siempre se queda grabada en su trabajo. ¿Crees que alguien que trabaja como creativo puede despegarse de su trabajo?

SK: Mi trabajo es una cosa y mi vida personal es completamente diferente. Hay una estética que recorre estos dos aspectos, pero mi trabajo está bastante separado y mi vida es distinta a lo que mi trabajo representa. Creo que existe la idea falsa —muchos lo piensan— de que soy la misma persona que aparece en mis fotos, y en realidad no tiene nada que ver. Volviendo al proyecto de Fetish con Visionaire, la gente me preguntaba: “¿Cuál es tu fetiche?” La realidad es que no tengo ninguno, quizá mi fetiche fue el deseo de saber qué fetiches tiene la gente. Mi fetiche son las imágenes y las fotografías oscuras.

AG: La foto que tomaste de Guinevere Van Seenus con labios rojos, gruesos, en una silla de ruedas, se quedó en mi mente. ¿Tienes alguna imagen que te haya impresionado o movido de alguna forma?

SK: Las veo todo el día, en todos lados, en Instagram o en los periódicos. No hay una imagen que me venga ahora a la mente, excepto… Probablemente la primera vez que vi una pintura de Picasso, Guernica. Ver esa pintura fue un gran momento.

AG: ¿El haberte convertido en padre ha cambiado la manera en la que ves la vida, o la forma en la que trabajas?

SK: Sí. No tanto la forma en la que trabajo, sigo trabajando de la misma manera. Sólo que ahora me interesa mucho fotografiar camiones, porque a Ace (mi hijo) le encantan. Nunca me había percatado de cuántos tipos de camiones existen, así que tuve que estudiar un libro al respecto y me parecen muy interesantes. De alguna forma los niños hacen que se pare el tiempo, como en una película. Tienes que detenerte y tomarte el tiempo para estar con ellos, no puedes hacer un millón de cosas y tener un hijo. Necesitas sumergirte e involucrarte en su mundo.

Desde un punto de vista inspiracional, te enseñan una nueva forma de ver las cosas. Ahora veo un coche como en las caricaturas y en colores, es muy interesante y estimulante. Desde un punto de vista de pintura o de fotografía, quizá sea difícil traducir esto, pero me hace ver el color de una nueva manera. Así que sí, tener un hijo cambia muchas cosas: camiones enormes y mucho color.

AG: ¿Te gustaría que tu trabajo trascendiera el tiempo?

SK: Por supuesto, creo que ése es un criterio importante. Una de las cosas que siempre pienso al momento de crear mis imágenes es en su longevidad. Las hago pensando si tienen un espacio en este momento, en el presente, pero también si van a resistir el paso del tiempo.


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