Aunque su nombre científico es Zantedeschia aethiopica, en honor al botánico italiano Giovanni Zantedeschi, buena parte del mundo la conoce como cala. Su figura alargada, de curvas sinuosas y envolventes, y tallos firmes, es poco común en el reino vegetal y su atractivo es tal que distrajo a quien la bautizó así, partiendo del griego (kalos) que significa “bueno” o “bello”, a pesar de ser una flor tóxica. Su hábitat original está en las zonas con exceso de humedad, incluso pantanosas, pero ellas tienen una gran capacidad de adaptarse a entornos más secos, hasta los domésticos, así que además de bellas son tenaces.

Su forma, que hipnotizó a artistas como Georgia O’Keeffe y Robert Mapplethorpe, quien la retrató como al más sensual de los cuerpos, es parecida a la de una copa, por lo que también la asocian a las fiestas y el disfrute. Las calas son originarias del sur de África y su elegancia orgánica fue también la inspiración que dio origen a Swarovski Classica, la más reciente colección de joyería de la marca, diseñada por la Directora Creativa Global, Giovanna Engelbert.
Collares, pulseras, anillos, dijes, aretes y cuffs de siluetas fluidas suman 29 piezas de plata de ley reciclada con baño de oro de 18 quilates, a lo que se añade el brillo inconfundible de las zirconias de Swarovski. La firma austriaca nació a finales del siglo XIX, con Daniel Swarovski, miembro de una familia de talladores de cristal. Hoy la marca tiene presencia en 150 países y desde su origen no ha dejado de perfeccionar el fino arte de reflejar la luz: ahora lo hace con insumos y procesos más sustentables.
Fotografiada por el dúo Mert & Marcus, Ariana Grande protagoniza la campaña, en la que Swarovski le apuesta a una elegancia cotidiana, a una sofisticación sin demasiado esfuerzo, experimentando con materiales, cortes y nuevas distribuciones de las piedras. Son piezas que se suman al movimiento del cuerpo, mediante curvas y contornos suaves y equilibrados, que van de la firmeza de un statement piece, al detalle más sutil con el que adornar el cuello. Las pensaron tanto para brillar en lo individual, como para combinarse, superponerse, y transitar del día a la noche sin perder presencia.

Presentada en dos drops, el primero disponible a partir del 1 de septiembre, mientras que el segundo llegará en octubre, esta colección es un homenaje más a una flor que los colecciona.
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