Monterrey ocupa un lugar protagonista en el mapa mexicano. Su crecimiento empresarial, la expansión de su mercado y la llegada constante de nuevas firmas internacionales han convertido a la ciudad en uno de los polos más relevantes del retail en México, particularmente dentro de las categorías de moda y lujo. En este momento expansivo, Dior reabre su boutique en El Palacio de Hierro Monterrey.

La relación entre ambas casas se remonta a 1950. Desde entonces, Dior ha construido en México una presencia que ha cambiado de forma junto con el propio mercado: primero a través de relaciones comerciales y de distribución, después mediante boutiques y espacios capaces de trasladar de manera completa el universo de la Maison.
Desde la fachada de mármol blanco hasta los interiores, el espacio funciona como una traducción material de los códigos Dior. La piedra aparece trabajada en distintas texturas; el patrón de parquet de Versalles reaparece trabajado en cerámica; textiles, tapices, mobiliario y fotografía construyen distintas capas de identidad alrededor de las colecciones de mujer y hombre.

Es especial observar estos espacios ahora que Jonathan Anderson se encuentra al frente de la dirección de la casa. Su llegada ha llegado a modificar tanto las prendas, como la manera en que Dior escenifica y presenta su propio archivo.
En sus primeras colecciones, Anderson ha trabajado con los símbolos clásicos desde una lógica menos reverencial y más curiosa: los toma, los desplaza y los vuelve a colocar en contextos inesperados. Esa actitud ha comenzado a extenderse hacia boutiques y escaparates, donde la arquitectura comercial adquiere otro papel.

En Monterrey, las nuevas creaciones de Anderson conviven con referencias que permiten recorrer distintas capas de la historia de Dior. En el salón privado, dos fotografías de Brigitte Niedermair recuperan la silueta Miss Dior de la colección de Alta Costura Primavera-Verano 1949. En otros puntos aparecen imágenes del proceso creativo de la casa: materiales, ateliers, modelos y piezas que terminarían formando parte de su vocabulario histórico, entre ellas la Bar Jacket.
Dior regresa así a una dirección conocida con una lectura nueva de sí misma. El pasado de la Maison permanece visible, pero también maleable y renovado.

Visita la nueva boutique de Dior en El Palacio de Hierro Monterrey, Av. José Vasconcelos 402, Del Valle, 66220 San Pedro Garza García, N.L.
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