Hay marcas que diseñan fragancias y otras que construyen un universo alrededor de ellas —Xinú pertenece a la segunda categoría. Desde su nacimiento, la casa mexicana ha entendido el aroma como algo que trasciende el perfume: es una forma de traducir paisaje, botánica, memoria y materia en experiencias sensoriales e inmersivas. Inspirada en la riqueza olfativa del continente americano, Xinú ha construido un lenguaje propio donde el olor también puede ser arquitectura, objeto y atmósfera.

Parte de lo que hace especial a Xinú está en su capacidad de capturar lo natural. Sus fragancias tienen una cualidad rara: huelen a tierra húmeda, a hojas recién cortadas, a madera tibia, a resinas, a humedad vegetal, a esa sensación difícil de nombrar que existe cuando el paisaje toca el cuerpo. Hay algo orgánico en la manera en que Xinú diseña sus aromas, como si cada composición buscara acercarse menos a la idea de un perfume y más a la experiencia de existir en un entorno.

Ahora, esa sensibilidad encuentra una nueva extensión con Xinú Haven, un espacio dedicado al hogar y a las formas en que el aroma puede acompañar lo cotidiano. Haven se siente como una nueva habitación dentro del lenguaje Xinú: un refugio donde la fragancia deja de existir únicamente sobre la piel y comienza a instalarse en el espacio, en los objetos y en los rituales domésticos.

Aquí, esa alquimia se traduce en velas, jabón de manos, gel antibacterial, crema para manos, incienso, sprays para el aire y aceites, piezas que prolongan la estela olfativa hacia el interior del hogar.
El espacio mismo responde a esa filosofía. Concebido como una bóveda de arcilla, madera y texturas hechas a mano, Xinú Haven construye una experiencia sensorial donde diseño, materialidad y fragancia se encuentran en el mismo lenguaje.

Ubicado dentro de Casa Margarita, el espacio responde a una lógica de diseño alineada con el universo de la marca, se descubre casi como un refugio escondido, una experiencia que comienza desde la entrada y se despliega entre muros texturizados y materiales naturales que invitan a bajar el ritmo. En el centro, una vitrina reúne objetos artesanales que funcionan como pequeñas pistas del lenguaje Xinú: piezas que hablan de oficio, materia y memoria. Todo dentro del espacio parece diseñado para observarse con detenimiento, tocarse con la mirada y, por supuesto, olerse, construyendo una experiencia donde el aroma y el diseño conviven de forma íntima, silenciosa y sensorial, incluso en los momentos cotidianos: lavarse las manos, encender una vela o perfumar una habitación.
Visita Xinú Haven en Córdoba 87, Roma Norte, CDMX.
Ediciones anteriores
Fefé x The Mark
No es novedad que The Mark Hotel (New York) adora a la comunidad perruna. Cada tanto nos […]
El aroma ausente
Conocí a Andrea a mis 25 años durante un viaje de trabajo en Nueva York. Un proyecto […]
La casona en la Roma: Una historia del siglo XX
Casona Roma Norte abre sus puertas una vez más, ahora con un espacio y concepto renovados bajo […]
Regresa con nuevos códigos, Pasha de Cartier
Han pasado más de 30 años del lanzamiento de Pasha de Cartier. Como todo lo que trasciende […]
Bleu de Chanel, entre el estrellato y la autenticidad
La delgada línea que existe entre ser una celebridad y mantenerse fiel a tu trabajo como artista […]
La Panthère de Cartier: Inherente poder magnético
La pantera ha tenido un fuerte simbolismo a lo largo de la historia de Cartier, ahora en […]
Fragmentos de un verano en Grecia: el Jardin à Cythère de Hermès
Hermès Jardin à Cythère Hay una historia de amor, la de Leonard Cohen con Marianne Ihlen, que […]
Fueguia 1833: el universo olfativo llega a CDMX
Olfato —del latín olfactus— no es sólo el sentido corporal con el que se perciben aromas, sino […]
La esencia de una ciudad
El olfato es la esencia de una persona, es lo que nos permite profundizar nuestra conmoción en […]