Rafa Márquez

El Káiser de Zamora

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texto Rulo David
fotografía Dani Pujalte

¿Quién le habrá puesto a Rafa Márquez el Káiser de Zamora? Probablemente el mítico narrador Enrique el Perro Bermúdez, que durante los partidos reparte apodos a diestra y siniestra. A veces pegan y a veces no. Algunas veces son muy bobos, muy obvios o no vienen al caso. Pero hay veces que son de una precisión increíble. Así, el apodo que le tocó a Rafa y le queda como anillo al dedo. Un káiser es un emperador en alemán. Era el mote de Franz Beckenbauer, el mítico defensa de Alemania que según muchos expertos ha sido el mejor jugador en la historia en esa posición. Alguien, quizá el Perro, le vio a nuestro Rafa cualidades similares y decidió que merecía el mismo título nobiliario, aunque, para no sonar tan ambicioso, lo acotó a la tierra que lo vio nacer, Zamora, Michoacán.

 

A los 14 Rafa fue fichado por el atlas y debutó vestido de rojo y negro a los 17. Poco tiempo después llegó a la Selección Nacional, a la que se sumó en cinco mundiales, lo cual muy pocos jugadores pueden presumir. Y además, siempre portando la banda de capitán, lo cual es una auténtica hazaña y señal inequívoca de la clase de líder que es. Insisto: lo de káiser no es gratuito. Pero también le hubiera quedado Rafa la Excelencia Márquez.

Rafa migró a Europa y la rompió como muy pocos de nuestros compatriotas lo han hecho. Aterrizó en Mónaco, donde se fogueó lo necesario para dar el salto a uno de los clubes mas importantes del planeta, el Barcelona, donde tuvo un papel relevante, a veces en la defensa central, a veces como medio de contención, pero siempre mostrando una clase que difícilmente se ve en quienes transitan por esa zona del campo con la obligación primordial de evitar que el rival le meta un gol a su equipo.

 

En el FC Barcelona estuvo siete temporadas y ganó cualquier cantidad de trofeos. De ahí se fue mudando de equipos hasta que se retiró en su amado Atlas, en abril de 2018. Ahora está de regreso en Barcelona en un nuevo rol, como director técnico del Futbol Club Barcelona Atlètic (Barcelona B para los cuates), equipo filial en una división menor por el que han desfilado algunas de las figuras más prominentes de su historia antes de llegar al equipo grande, como Xavi, Puyol, Iniesta, un tal Lionel Messi y el mismísimo Pep Guardiola, entre otros. A propósito de su nuevo empleo y del Mundial que está a la vuelta de la esquina, se efectúa esta conversación vía Zoom —él allá y uno acá— entre un admirador de Rafa Márquez y Rafa Márquez.

 

Rulo David (RD): Hola Rafa, qué gusto saludarte. Soy gran fan de tu carrera como futbolista. No soy experto, pero me gusta mucho el futbol. Primero que nada, qué bien que estás como técnico en el Barcelona B, veo que empezaste con el pie derecho.

 

Rafa Márquez (RM): Bueno sí, pero todavía no entramos en competición, llevamos algunos partidos amistosos, pero bien, el 28 [de agosto] empiezo la liga en serio.

 

RD: ¿Da nervio?

 

RM: La verdad es que sí, un poco. Obviamente es mi primera experiencia y es una categoría difícil, tengo un equipo juvenil, y en la categoría que estamos hay gente de 35 años, gente ya de experiencia. Los equipos que no son filiales, o sea, los que no tienen equipo en primera división, contratan a gente más profesional, gente que ha estado en segunda o en primera división. Yo, al tener gente juvenil… es un reto poderle competir a esos equipos.

 

RD: ¿Hay chavitos que dices, “éste está cañón, va a destacar mucho”?

 

RM: Hay gente con mucho talento que lleva un proceso ya importante en el Barcelona y están a un paso del primer equipo, que lo tiene Xavi. Entonces hay jugadores que viene siguiendo Xavi, que este año están conmigo y al siguiente van con el primer equipo.

 

RD: ¿Tu chamba es ganar los partidos o privilegiar la formación de los jugadores?

 

RM: Mi primer objetivo es la formación de los jugadores, es más importante que subir de categoría, que no estaría nada mal y no está fuera de contexto. Pero lo principal es el desarrollo y la formación, ya que sigue siendo un equipo de crecimiento del Barcelona.

 

RD: Leí que te preparaste para técnico en España.

 

RM: Así es. Hice mi curso de entrenador en la Federación Española y tiene la ventaja que puedo entrenar aquí, en España, con el certificado de la UEFA.

 

RD: ¿Por qué empezaste a dirigir en España? Había leído que a lo mejor ibas al Pachuca. Me imagino que tienes buenas relaciones con el grupo después de haber estado en León. Como sea, está increíble empezar en el Barcelona, es una gran organización…

 

RM: Ya había empezado el curso de entrenador en México; sin embargo, todavía estaba activo como jugador profesional. El primer módulo no pude terminarlo porque fue el repechaje de aquel Mundial de 2014, y después lo quise retomar y me pusieron muchas trabas. Viendo la oportunidad que me estaban dando en España por haber jugado tanto tiempo acá, podía aplicar para hacer la licencia de entrenador aquí. Decidí hacer el curso acá porque tenía la ventaja de ser avalado por la UEFA y así poder directamente entrenar en Europa. Ése era mi deseo.

 

RD: Desde que eras jugador tenías esta cosa como de… lo más obvio es compararte con Guardiola, un jugador que desde el medio campo dirige; tú desde la central dirigías y ordenabas.

 

RM: Sí. Muchos me decían que era como la extensión del entrenador dentro de la cancha. Yo entendía más rápido el juego, el sistema, la táctica, entonces se me daba bien. He tenido grandes entrenadores, he aprendido lo bueno de cada uno de ellos y eso me ha servido para tener diferentes visiones.

RD: ¿Quiénes son los entrenadores que te han marcado profundamente?

 

RM: El primero fue La Volpe, porque con él sobresalí en Atlas y nos dio fundamentos importantes que quizá no traíamos en las fuerzas básicas del equipo. Me ayudó a ver de forma diferente el futbol, a tomar mejores decisiones, a tener, sobre todo, esta salida de balón que siempre me caracterizó. Creo que por él aprendí cosas que me hicieron diferente a todos los demás, a pesar de no tener una gran corpulencia, o no ser demasiado alto o demasiado veloz.

 

RD: Y después de La Volpe, ¿Quién dirías qué te marcó?

 

RM: Obviamente, Pep Guardiola. Sería difícil mencionar a todos, porque a todos les aprendí lo mejor y lo que no debo hacer. Guardiola ha sido un revolucionario de cierto sistema de juego, de cómo trabajar, de cómo intentar llevar a cabo los entrenamientos para que en el partido tengas mejor toma de decisiones. También me marcó que ha sido muy perfeccionista en su forma de trabajar.

 

RD: De Guardiola se habla como el genio absoluto del futbol, quizá el entrenador más cotizado hoy en día junto con Tuchel (Chelsea) y Klopp (Liverpool). ¿Sientes que hay un abismo entre alguien como La Volpe o Bielsa, en comparación con Guardiola?

 

RM: Creo que son simplemente distintas maneras de ver el futbol, uno tal vez es más metódico (en el caso de Bielsa) que parte mucho las situaciones de juego, y quizá Guardiola lo hace con una estructura más completa, trabajando muchas fases de los partidos en distintas zonas del campo. Y por ejemplo, La Volpe es más específico, más didáctico, de muchas más repeticiones en un juego más real. Son distintas formas de trabajar y ver el futbol.

 

RD: Estás formando jugadores y al mismo tiempo te estás formando como técnico. ¿Como qué tipo de entrenador te gustaría que te vieran en unos años? ¿Alguien que gestiona muy bien al grupo, o que es un genio de la táctica, o que escoge muy bien el plantel?

 

RM: Dicen que un entrenador tiene cuatro patas, como una silla. Una es la parte táctica, otra la gestión, otra más la psicología, ser un motivador, y la última es ser más estricto.

 

RD: La disciplina.

 

RM: Exactamente, la disciplina. Creo que puedes tratar de abarcar esas cuatro cosas, y para mí lo más importante ahora que soy entrenador, es tratar de dejar un legado a los chicos. Así como me pasó a mí, que con Ricardo aprendí mucho, que con Guardiola también, o que en mi infancia ciertos entrenadores me enseñaron valores importantes. Quisiera que estos chicos me recuerden como alguien que les pudo enseñar muchas cosas, tanto en lo profesional como en lo personal.

 

RD: La disciplina es un tema importante en el futbol y más en el jugador mexicano. Me da la impresión de que llevaste una carrera bastante disciplinada, aunque te tocó convivir con una generación de futbolistas que pudo haber sido mucho mejor si hubieran sido más disciplinados ¿Cómo le hiciste para mantener la disciplina y cómo piensas contagiárselo a la gente que está aprendiendo de ti?

 

RM: Creo que una cosa importante que me ayudó con la disciplina fueron los valores que me dio mi familia. Mi padre era muy exigente conmigo y me enseñó a ser responsable de mis actos. Te cuento una anécdota muy rápida: cuando era chico, todavía vivía en Zamora, entrenaba en la escuela de futbol y los lunes era casi hacer puro físico, ir a correr no sé cuánto tiempo, y la verdad es que correr no se me daba nada, era muy aburrido. Lo que quería era jugar. Un lunes iba en mi bicicleta y vi que llegaba un poco tarde; ya habían empezado a correr. Decidí que no iba a entrar, me regresé a jugar a mi casa —digo que tengo mucha tarea y no voy—. Volví a casa, y cuando llegó mi padre del trabajo, porque ya era tarde, me preguntó: “¿Qué haces aquí?” Le dije que tenía mucha tarea. “¿Cómo que tienes mucha tarea? Tienes un compromiso de ir a entrenar hoy.” Le dije que sí, pero al final tenía más tarea. “No, no, no, te me vas ahora mismo a entrenar y los alcanzas y haces lo que tengas que hacer para cumplir con tu compromiso”. A partir de ahí me hice muy responsable. Y también fue fundamental mi deseo de ser el mejor en mi posición, era más fuerte eso que irme de fiesta o de vago o no cuidarme. Hay que tener bases importantes de educación y que sean más grandes tus deseos de triunfar que de diversión.

 

RD: En tu caso, me parece, ese deseo de triunfar nunca se ha agotado. No estarías metido de técnico, podrías tener una vida más cómoda. Siento que todavía tienes ese impulso, que esa llama sigue prendida…

 

RM: La verdad sí. Estaba viviendo desde hace dos años en Madrid, haciendo el curso, estábamos muy bien. Mi esposa ama Madrid, está muy contenta ahí. Cuando salió esta situación, obviamente tenía que hablarlo con ella. Primero le expliqué que no le puedo decir que no al Barcelona y, bueno, que era una oportunidad. Ella fue muy clara y me dijo: “Nunca hemos estado en una zona de confort, esto es tu sueño, es una gran oportunidad y lo que haga falta por hacer, se hace”. Es algo que he aprendido, que las oportunidades no suceden dos veces y cada vez la vida te sorprende, a veces con cosas buenas, a veces con cosas malas, pero depende de ti cómo las quieras afrontar.

 

RD: Pero con ese apoyo en casa, facilita mucho las cosas para que avancen, ¿no?

 

RM: Desde luego. Eso te motiva y es una responsabilidad para dar mi máximo y que valga la pena lo que estamos haciendo.

RD: ¿Tienes, en algún futuro, la meta de llegar a dirigir a la Selección? Hay grandes técnicos, tal vez los mejores del mundo, que no han dirigido a su Selección. ¿Qué piensas de ese tema?

 

RM: Me considero una persona muy patriota, muy orgulloso de mis raíces, de ser mexicano. Cada vez, a donde voy, siempre se habla de México.

 

RD: Eres un emblema de México.

 

RM: Eso me hace mirar a mi país y querer ayudarlo en lo que más pueda, y si es siendo el entrenador de la Selección, para mí sería un orgullo, un sueño, tener en esta fase esa oportunidad.

 

RD: Qué interesante que quieras dirigir a la Selección a pesar de que sabes que no es fácil, que hay intereses raros, que hay jugadores que no quieren ser convocados. Siempre hay mucho drama en torno a la Selección —tú la conoces como nadie—, y a pesar de todo estás dispuesto a volver por este amor a México.

 

RM: Creo que conozco cómo se mueve el futbol mexicano. Conozco lo que podría poner en juego al tratar de comparar lo que fui como jugador a lo que pueda ser como entrenador. Aun así, es confiar en mis capacidades. Primero me gustaría prepararme muy bien para ofrecer garantías y lograr hacer algo importante en la Selección, pero no tengo miedo a ese reto, porque tengo más que ganar que perder. Sobre todo, que México merece algo mejor de lo que hasta ahora ha obtenido. Jugué cinco Mundiales sin haber conseguido algo diferente, tengo esa espinita clavada, y algún día como entrenador podré hacer algo más.

 

Las oportunidades no suceden dos veces y cada vez la vida te sorprende, a veces con cosas buenas, a veces con cosas malas, pero depende de ti cómo las quieras afrontar.

 

RD: Viene el Mundial, ¿cómo ves a la Selección? ¿Te preocupa o confías que de repente algo se active? Ha pasado antes, que la Selección está floja, pero luego en el Mundial como que se endereza un poco el barco. En las redes sociales, ahora más que nunca, hay ruido en torno a la Selección…

 

RM: Creo que el Mundial hace que el jugador se motive, y las fechas en las que se va a jugar van a beneficiar mucho a los jugadores, porque van a estar en un mejor estado, quizá no tan cansados, ni física ni mentalmente acabando un año de temporada, sino que es justo el arranque de temporada. A diferencia de las eliminatorias o los partidos amistosos, en el Mundial cambia tu mentalidad, tu motivación, tus ganas. Al final dejas todo en ese primer partido. Confío en que la Selección haga un buen papel, tiene un grupo complicado, no es fácil porque en el primer partido casi, casi te estás jugando el boleto para pasar de fase y veo una Argentina bastante fuerte, poderosa. Y después una incertidumbre con Arabia Saudita que no sabes qué pueda pasar. Entonces ese primer partido contra Polonia va a ser clave para saber cuáles pueden ser las expectativas de la Selección.

 

RD: Siento que a México siempre le tocan rivales que parecen muy duros, como Croacia en Brasil, y les jugamos muy bien… o estoy muy optimista.

 

RM: Tienes razón [risas].

RD: ¿Qué jugadores mexicanos son tus futbolistas favoritos en este momento?

 

RM: Hirving Lozano puede ser el jugador por destacar, sigue tratando de ser un referente en el Napoli y poco a poco está más maduro, está mejor futbolísticamente, creo que va a llegar en buen momento a la Selección. Después Edson Álvarez, que tiene ya un rato por acá en Europa y es un referente en su equipo también; podría ser líder para esta Selección.

 

RD: Es un poco como tú, se ha movido de la defensa al medio campo.

 

RM: Exactamente, es un jugador muy completo, muy inteligente, que le da mucho equilibrio al equipo, creo puede ser un jugador fundamental en el sistema. Y después, ojalá que Memo pueda seguir en un buen momento, que en estos últimos Mundiales ha marcado un liderazgo y sobre todo muy buenas actuaciones.

 

RD: Hablabas de que fuiste cinco veces parte de la Selección. No se llegó al quinto partido, ¿es por algo que se repite cada Mundial, o siempre es por diferentes circunstancias?

 

RM: Han sido diferentes circunstancias, cada Mundial ha sido diferente. A veces dicen que es cuestión de mentalidad, por ejemplo, en el último Mundial, si le hubiéramos ganado a Suecia, nos hubiéramos enfrentado a Suiza y no a Brasil. Quizá otra historia hubiera sido. También en 2002 que nos encontramos contra Estados Unidos, que para mí era un rival más cómodo que el que nos pudiese haber tocado, y nos dejó fuera. Ése ha sido el Mundial más decepcionante y triste en el que he participado. Y en el Mundial de 2006 contra Argentina, jugamos mejor que ellos, tuvimos una gran actuación, causamos sensación con la era de La Volpe. Pero fueron distintas situaciones las cuales no nos ayudaron a seguir adelante.

 

RD: Es rarísimo verlo como aficionado, sentir que estás a punto de llegar al quinto partido, pero de repente no. Y parece que encontrar una respuesta a por qué no se logra es imposible, ¿Qué es? ¿Es “mentalidad”? Creo que atribuírselo a eso simplificaría mucho las cosas.…

 

RM: Sí, pero también hay factores detrás que no ayudan al mejor desarrollo de los futbolistas y es una cuestión de la formación en cada uno de los clubes, de cómo está formateada la liga, la competición. El que no haya descenso ni ascenso. Hay procesos donde se pierden jugadores importantes. Eso repercute en que no tengamos un mejor nivel en el fútbol mexicano para poder pelear contra los grandes, o incluso ser mejores que ellos.

 

RD: Porque con la cantidad de jugadores que hay en México, la enorme afición, las cantidades de dinero que se manejan, es como para que estuviera mejor. Te escucho y pienso: “Rafa sería buen directivo”, pero leí que no te interesa ser directivo, sino más bien director técnico.

 

RM: Es más complicado ser directivo porque la toma de decisiones tiene que pasar por muchas personas hasta llegar a los indicados, los que realmente toman las decisiones. Desafortunadamente, nuestro futbol está manejado por estas grandes personalidades, empresarios, que al final delegan y se toman decisiones que no ayudan al futbol mexicano.

RD: ¿Dónde empezarías?

 

RM: Quizá por poner a gente que realmente quiera ayudar al crecimiento del futbol mexicano, ayudar a tener una mejor competencia, a desarrollar mejor a los jugadores.

 

RD: Que le den preferencia a eso, ¿no?

 

RM: Exacto. Al final el futbol es un negocio, y lo entiendo perfectamente, pero creo que es un pastel que se puede repartir equitativamente para poder tener más para todos y no nada más para unos cuantos.

 

RD: Como técnico, ¿ya estás preparado para que con cualquier resultado adverso empiecen a pedir tu cabeza en una estaca? Es decir, ¿ya estás mentalizado para la muy volátil vida laboral de un DT?

 

RM: Sí desde luego, y quizá lo vives un poco como futbolista, porque en un fin de semana que hagas un mal papel, eres el peor futbolista, eres el peor defensa, pero el siguiente fin de semana haces las cosas bien y eres el mejor. Aunque no te despidan, pero vives esa situación. Obviamente como entrenador importan mucho los resultados, porque depende de cómo juega tu equipo, y si no das resultados, te dan las gracias.

 

RD: ¿Y como jugador, cuando las cosas no salían como tú querías, te llevabas a tu casa esos sentimientos? ¿Te ponías emo o lo dejabas en el vestidor y ya?

 

RM: La verdad es que como soy tan competitivo, había veces en que llegaba a mi casa y no hablaba con nadie, de tener mi cara de pocos amigos, de no salir, de cancelar compromisos porque no me gusta estar fuera cuando se pierde. Sí que me afectaba, por esa mentalidad competitiva.

 

RD: Y como aficionado, ahorita que ganó el Atlas dos títulos, ¿lo sufres y lo gozas?

 

RM: Sí, ambos. Estas alegrías, estos dos campeonatos han sido muy buenos, muy felices, porque es el equipo de mis amores y nos han regalado muchas alegrías estos últimos años.

 

RD: Nunca pensé que me tocaría ver al Atlas campeón, y menos bicampeón, pero eso también te hace pensar que todo es posible, que hasta lo más difícil se puede realizar.

 

RM: Desde luego. Hay que tener fe, esperanza, creer para que podamos tener algo importante este próximo Mundial.

 

RD: ¿Llegaremos a segunda ronda?

 

RM: Podríamos pasar de ese dichoso quinto partido, pero como te digo, el primer encuentro contra Polonia va a marcar mucho, tanto como en la motivación como en la desmotivación del resultado que surja.

RD: ¿Tú qué harías si fueras técnico de la Selección con el tema del Chicharito? ¿Lo convocarías?

 

RM: Yo en parte soy mediador, trataría de hablar con todos, de ver puntos de vista tanto del staf, de jugadores, de gente externa, directivos, para ver cuál sería la mejor solución.

 

RD: Antes de eso, ¿crees que Chicharito es necesario, que sumaría algo que no tiene el equipo?

 

RM: Creo que a la Selección le ha faltado mucho punch arriba, le ha faltado gol. En los últimos partidos sufrieron muchísimo para conseguir anotar y Chicharito es el máximo goleador de la Selección. Simplemente con el nombre, a un defensor, a un equipo, le preocupa el que juegue un jugador como él. No le quito ningún mérito a Raúl Jiménez, porque también lo ha hecho bastante bien, pero qué mejor que tener a una pareja como Raúl y Chicharito, ¿no? Yo estaría a favor de que pudiera volver a la Selección.

 

RD: Qué pena que Raúl haya bajado un poco su nivel, estaba jugando increíble.

 

RM: Lo que pasó es consecuencia del grave accidente que tuvo y quizá no ha vuelto a ser ese Raúl que conocemos, pero ojalá regrese a tener ese nivel. Nos ayudaría muchísimo en la Selección.

 

RD: Rafa, muchas gracias por tu tiempo y te deseo lo mejor como técnico, que siga esa carrera. ¿Te gustó regresar a Barcelona?

 

RM: Me han recibido muy bien, tanto dentro de la institución como la gente en la calle. Es muy lindo, al final es como el premio que te dan por haber hecho un buen trabajo, y que reconozcan eso es muy satisfactorio.

 

RD: Ya quiero ver el primer juego de la Liga, a ver si eres de los que avientan el saco [risas] o de los que pone cara de piedra. Vamos a ver. Bueno, Rafa, muchas gracias por tu tiempo.

 

RM: De nada, ¡Un gustazo!

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