
En una calle tranquila de la colonia Juárez se encuentra un pequeño gran espacio que se distingue de la nueva oferta de bares de mixología en la ciudad de México. Se trata de Xaman, un lugar oscuro, relajado, incluso me atrevería a describirlo como místico, en el que cada noche te espera una sorpresa.
Diseñado por Estudio Atemporal, está nominado a los Restaurant & Bar Design Awards, por lo que sobra decir que su estética, compuesta por mucha madera, plantas y detalles en vidrio y algunas curiosidades, es exquisita hasta el último detalle. Además, el hecho de que los socios fundadores del lugar, Anthony Zamora y Romain Blaise, te atiendan directamente en la barra (junto con un excelente staff), te hace sentir en como casa (pero con mucho mejores cocteles).
La base de su oferta coctelera son nuestras raíces prehispánicas, así sin más: las plantas y hierbas que llevamos en la sangre, nuestros sabores, renovando de esta forma los clásicos o creando nuevas bebidas llenas de magia.
Brindamos por su primer año de vida con uno de nuestros favoritos, el Calebasse, palabra francesa para guaje, una “cantimplora natural milenaria”, como la describe Zamora, cuyos rastros datan del XII a.c. en diversas etnias del mundo.
En su interior, la Leucaena Leucocephala tiene propiedades etnobotánicas como mitigar dolores, ayudar al aparato digestivo o al respiratorio. Una vez disecado, lo que envuelve estas semillas es un recipiente orgánico con una belleza casi onírica. También conocido como bule, el guaje resulta parte fundamental del arte prehispánico –en ellos se dibujaba la casa, los niños, los animales, lo cual representa una petición para proteger el microcosmos–, y además, los aspirantes a chamán, en la cultura huichola, lo usaban en ceremonias rituales. Por dentro, el Calebasse lleva la esencia del curandero, el sabio, cuya memoria histórica y espiritual es imprescindible en nuestra cultura, y su armonía se presenta sorbo a sorbo. La sal de lava representa al abuelo fuego; el jugo de sandía a la abuela agua, el crecimiento; y el mezcal, el elixir de la madre tierra, cierra perfectamente esta composición que en este pequeño universo taumatúrgico, se disfruta con amigos. Salud por este primer aniversario y que vengan muchos más.
Calebasse:
– Mezcal
– Licor Galliano (licor de hierbas mediterráneas)
– Jugo fresco de sandía
– Jugo fresco de limón
– Sal de lava
– Jarabe de cardamomo
– Ginger ale
Texto: Daniela Valdez
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