Dos años de La Milla Urbana de New Balance en México, una competición que no tiene como objetivo la resistencia sino la velocidad. ¿Cuál es tu capacidad máxima para correr 1,609 metros? En La Milla es otra la cadencia, la adrenalina dura apenas unos minutos y, al finalizar, el corazón lo tendrás en la mano —literalmente—. Platicamos con la entrenadora Paola Fuentes, amante de las distancias explosivas, a pocos días de celebrarse esta carrera, el próximo 20 de septiembre en CDMX.

Danaé Salazar (DS): ¿Qué pasa en el cuerpo internamente cuando realizas una prueba de velocidad o cuando corres a todo?
Paola Fuentes (PF): Los seres vivos somos energía; nuestro cuerpo produce y utiliza energía para todo. Dentro de nuestro orgnizmo existen diferentes rutas metabólicas y cómo se distribuye esa energía tiene que ver con la duración y con la intensidad del esfuerzo.
En este tipo de pruebas utilizaremos el azúcar, el glucógeno hepático y muscular. ¿Entonces, qué pasa? Que se nos va a acabar rápidamente. Es un recurso finito que tiene cierta duración, cierta potencia y capacidad y, después de eso, aunque le echemos muchas ganas, si nuestro cuerpo se queda vaciado de energía, ya no puedes correr a la misma intensidad. Entonces, como consejo, siempre comer pre entrenamiento y pre carrera, algo que tenga azúcar y grasa —de este modo no se hacen los picos de glucosa y el cuerpo puede mantenerse mucho más estable—.
DS: Distancias cortas pero a toda velocidad, como La Milla Urbana de New Balance —en donde se corren 1,600 m—, es muy intenso.
PF: Aunque sea tan corto, a partir de los 45 segundos a una altísima intensidad empiezas a vaciarte. A partir del primer minuto, empezamos a sentir que nos falta energía.

DS: ¿Por qué correr La Milla Urbana?
PF: Es de las pruebas más retadoras. Combinas resistencia y velocidad. Es una distancia en la que puedes probarte y preguntarte, ¿qué tan rápido podría ir? Es una distancia distinta a la que estamos habituados, es retadora.
Desde el entrenamiento, te arroja mucha información sobre cuál es tu ritmo o velocidad aeróbica máxima. Y de esa manera también podrás entrenar de forma mucho más específica y más personalizada. La Milla es un marcador para evaluar nuestra velocidad aeróbica máxima y eso traducirlo a ritmo para definir tu capacidad aeróbica. A partir de eso, tus entrenamientos van a ir construidos pensando en ese ritmo —en los intervalos, las repeticiones continuas, los bloques—. No hay nada mejor que tener datos fríos. El entrenamiento es ciencia y los datos fríos ayudan a tener un mejor conocimiento de tu capacidad. Eso siempre se traduce en mejoras.
Por otro lado, el que sea una distancia distinta nos saca de lo que estamos habituados, y estos desafíos también son interesantes de enfrentar.
DS: Podrías decirme tres puntos indispensables para prepararte para La Milla…
PF: Punto número uno: entrenamiento de intervalos. Las series cortas, intervalos intensivos se le llaman, son claves. Una milla son 1600 m, lo podemos pensar en términos de una pista de atletismo que mide 400 m. Entonces, si fraccionamos nuestra milla, podemos fraccionar los intervalos en 200 m, 400 m, 600 m , 800 m y hacer estas repeticiones muy intensas para asimilar el volumen total de una milla. Así estimulamos la rapidez. Las series cortas son muy necesarias, una o dos veces por semana.

Otro tip es que necesitamos tener, aunque sea un una distancia corta, una base de aire. Entonces, es necesario tener, durante el entrenamiento, un día de una corrida continua. Pueden ser 6k, 8k, dependiendo de tu nivel de rendimiento, pero kilómetros continuos, suavecitos.
Por otro lado, la parte de la fuerza a veces la dejamos de lado y, en una prueba de velocidad que necesitamos ser mucho más explosivos, más potentes, no podemos descuidar la parte de la fuerza. Ejercicios específicos y, entre más específicos para correr, mejor. Esto me va a ayudar a ser más eficiente a la hora de desplazarme corriendo.
Finalmente, parte de la estrategia es no salir con todo y fundirte al principio. Es mejor apostarle al regreso para no llegar caminando. No hay forma de no disfrutarlo. Además, no es una carrera masiva y eso da la oportunidad de estar más cómodos.

DS: ¿Cómo empezó tu conexión con correr? En la historia de los corredores hay un punto en el que conectas o no, porque no es un deporte para todos…
PF: Soy de las que piensa que correr no es para todos, pero yo sí he estado durante muchos años metida en el deporte. Comencé a los 8 años en gimnasia, a los 12 cambié a atletismo —practicaba salto de altura y 100 m con vallas—. Era un deporte explosivo, una muerte rápida y era increíble. Pero correr no me llamaba la atención.
Cuando me tocaba correr como parte de mi preparación física, trotar 30 minutos era la muerte. Para mí un maratón representaban esos 30 minutos. Mi entrenadora fue muy paciente porque obviamente se daba cuenta que lo evitaba toda costa, pero insistía que necesitábamos resistencia y construir una base de aire. Pero ir suave y por horas… no le hallaba ni el caso, ni el gusto.
Muchísimos años después, cuando dejé el alto rendimiento y las competencias, me convertí en mamá. Después de eso sucedió mi primer acercamiento con un grupo de corredores. Estaban buscando alguien con mi perfil, que hubiera estado en alto rendimiento, que estuviera preparándose como entrenadora.
Tenía 6 meses de haber dado a luz y estaba desenganchada con mi propio cuerpo, me sentía fuera de lugar. Sin embargo, decidí darle una oportunidad a correr. Creo que la gran diferencia la hizo la gente a mi alrededor y cómo me recibieron. Les interesaba mi experiencia como atleta: ¿qué es lo que un atleta siente, cómo te sobrepones a los momentos de quiebre, a la frustración? Cada cada persona es un mundo y cada uno está luchando por cosas distintas a la hora de correr.

DS: ¿Cómo fue tu primera carrera de larga distancia?
PF: Era de las que decía: “nunca voy a correr un medio maratón, mucho menos correré un maratón comlpleto”. Bueno, y heme aquí: ya corrí un 21k y un maratón.
Sin embargo, a mi me sigue gustando la velocidad, sigo disfrutando las carreras cortas. El caso de la Milla Urbana me transporta a mis mejores años, a ese rush de intensidad. La velocidad me sigue llamando mucho la atención. Algo importante es que cualquier distancia —desde una milla a los 42k— requiere estructura para no exponerte a una lesión.
DS: ¿Cuál es tu distancia favorita?
PF: Depende mucho del ánimo y el rush en el que ande. Un 5k me parece fascinante, es una muerte rápida si le metes a todo y un 21k es bastante exigente, pero fisiológicamente no te destruyes tanto como en un maratón.
DS: Prepararte para una carrera es un proceso maravilloso donde aprendes mucho de ti mismo.
PF: Las carreras te transforman. No es la misma persona la que inicia, que la que termina. Transforman fisiológicamente, internamente, emocionalmente, mentalmente, todo. Yo les digo a mis corredores, cuando acabas el maratón te sientes superpoderoso porque fuiste capaz de mantenerte en los momentos de crisis, que es cuando quieres renunciar. Y cuando pasa en otras áreas de tu vida, sabes que puedes aguantar más. Ir descubriendo hasta dónde tu voluntad y tu carácter —que también se va moldeando y formando durante el entrenamiento— es capaz de llevarte. Es hermoso.
DS: ¿Qué piensas de la evolución del running en México, de este boom que llena las calles de gente corriendo?
PF: No lo entendí hasta que me volví esa loquita que ama correr en la calle. Por el lado de la salud me parece increíble, y qué bueno que la gente se esté activando tanto y esté entrando en esta conciencia del impacto de la actividad física en la salud. Que se esté promoviendo el que hay que movernos, sin importar la edad o el que nunca hubieses hecho nada, es increíble. Estoy a favor de eso. Como entrenadora, me preocupa que con las modas también viene mucha desinformación. Entonces empiezas a caer en una onda del consumismo y de no quedarte atrás. Si alguien corrió 10k o 20k no significa que tú tengas qué hacerlo. A veces nos confundimos y eso expone nuestra salud porque no todos tenemos la misma historia deportiva y genética. Muy pocas veces estas personas que se activan son conscientes de hacerse un examen médico o de esfuerzo para saber cómo funciona su corazón, por ejemplo.

DS: ¿Qué piensas del cambio de New Balance en México?
PF: Creo que algo que han hecho muy bien es fijarse en el grueso de los corredores, los que no son atletas de alto rendimiento, sino todo aquel al que le llama la intención correr y está buscando un buen calzado. Llevo colaborando con New Balance varios años y he visto cómo los corredores se enamoran de los tenis de manera natural, más allá de las tendencias y de las recomendaciones.
NB LA MILLA URBANA
Fecha: Domingo 20 de septiembre de 2026
Lugar: A un costado del Monumento a la Revolución, CDMX
Distancia: 1,609 metros / 1 milla
Primer arranque: 6:15 h.
Ruta: Av. de la República → Paseo de la Reforma → retorno frente al Hemiciclo a Juárez → meta
Entrega de paquetes: 19 de septiembre en Innovasport Polanco
Inscripciones: emociondeportiva.com
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