Hay una nueva ola de creativos en la industria de la moda que están cambiando la periodicidad de sus proyectos para potencializar sus propios procesos de trabajo. A veces, la inmediatez con que la gente espera consumir una prenda termina por generar un estrés constante por desarrollar cada vez más prendas en el menor tiempo posible. Carlos M. Román se puso a sí mismo un ejercicio que se volvió su marca.

Con Los meses, Carlos se propone desarrollar una pieza diferente al mes. En ese tiempo experimenta con el material que decide utilizar, hace prototipos, se equivoca, regresa a los pasos anteriores, y modifica el camino hasta llegar a una pieza final. Ha hecho guantes, camisas, tocados, aretes, intervenido pantalones con bordados, un calendario para el 2018, y hasta seguido un instructivo de Margiela para hacer una camiseta con calcetines. Este espíritu de intervención ha hecho que su trabajo paulatinamente se encamine a modificar piezas de ropa que ya existen y siempre crear cosas desde cero. Su propósito es cuestionar, no tanto cómo se hacen las cosas sino qué significa la moda de lujo o qué significa lo “bien hecho”.
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