México en la piel: Iker Ortiz

Diseñadores mexicanos

0910
texto Emmanuel Sandoval
fotografía Ana Lorenzana

Sobrevivir. El verbo no es nuevo en el vocabulario de la industria de la moda en México, una que va y viene entre la bonanza y la incertidumbre. Ser creativo —y exitoso— en nuestro país es un constante ejercicio de resiliencia y fortaleza. La competencia contra los monstruos del fast fashion, los costos de producción y el precio que hay que pagar para ser “reconocido” mantienen los ánimos y la adrenalina de muchos diseñadores mexicanos a flor de piel.

 

Invitamos, como cada edición, a nuestros amigos cercanos, a quienes también han estado presentes durante los años buenos y los no tan buenos. Ahora todo fue más íntimo. En sus casas y/o estudios capturamos la esencia de lo que hacen, de lo que son y de sus creaciones. Sin “filtros” ni producción, nos comparten, además, cómo han sobrevivido a estos meses de confinamiento y crisis.

 

Iker Ortiz, Iker Ortiz

Hay dos decisiones que han marcado los últimos meses de la vida personal y profesional de Iker: no ver a uno de sus hijos y cerrar su flagship store —que inauguró en abril de 2019— de manera temporal. “Jamás te imaginas que algo así va a pasar”, dice el joyero. “Esta pandemia nos ha obligado no sólo a encerrarnos, sino a redefinir nuestras vidas, a replantearnos todo a nivel profesional y a desacelerarnos en muchos sentidos. Es una oportunidad para partir desde un punto diferente, mejor.”

 

“Mis empleados son gente que lleva conmigo muchos años, se han vuelto familia y son un eslabón muy importante en mi negocio. Desde un inicio decidí que haría todo lo que estuviera en mis manos para que ellos mantuvieran sus empleos. Ajustamos la forma de trabajo, todo fue a distancia, y eso complicaba un poco las cosas, porque no es lo mismo revisar y hacer cambios en persona, pero siempre he tenido claro que la salud es lo primero y que nos vamos a quedar en casa el tiempo que sea necesario”.

 

Reconocer a sus clientes es otro reto. Con el cierre de su tienda y el nuevo modelo de venta online, Iker entiende que es crucial hacer cambios profundos en su modelo de negocio, que mantener sus estándares de calidad es una prioridad y que la paciencia es la clave para sobrevivir.

 

¿Y lo bueno? “Ahora he disfrutado mucho estar en casa y con mi familia. Nació mi segundo hijo y he tenido la oportunidad de vivirlo muy de cerca y disfrutar cada detalle. Profesionalmente me he dado la oportunidad de estudiar y aprender cosas que había querido hace mucho y que simplemente ‘no tenía tiempo’.” 

 

Suscríbete a Revista 192 aquí.

 

#Sobrevivir192

 

ikerortiz.com


Ediciones anteriores

192

México en la piel: Collectiva Concepción

“La industria de la moda —desde hace un par de años— está viviendo un proceso en el […]

2310
192

Sobrevivir: Elena Reygadas

“Hay que fluir como un bambú”, me dice Elena Reygadas casi al finalizar nuestra entrevista. Me quedo […]

2210
192

México en la piel: PAC

Paola Alvarado, PAC En medio de la crisis, Paola ha tenido que poner en pausa su creatividad […]

2110
192

Sobrevivir: Rodrigo Feliz

“Espero no decepcionarte con esta entre- vista, pero no tengo muchas respuestas concretas sobre lo que va […]

2010
192

Pinea Covalin, del pasado que nos define

Pineda Covalin —fundada en 1996 por Cristina Pineda y Ricardo Covalin— también ha trabaja- do de manera […]

1910
192

México en la piel: Arkatha

Arkatha, el proyecto de las hermanas Navarro —que este año cumple ocho—, ha sido siempre íntimo y […]

1610
192

Sobrevivir: Carlos Couturier

Carlos Couturier, uno de los socios fundadores del proyecto, habló con nosotros sobre los cambios —radicales— y […]

1510
192

México en la piel: Ocelote

“Pensar en la palabra quiebra fue durísimo, pero había una posibilidad de que Ocelote cerrara al principio […]

1310
192

Sobrevivir: Pamela Echeverría

En la industria del arte, la que pareciera inquebrantable, el virus también diseminó caos e incertidumbre. Entre […]

1310