2020: imágenes de la pandemia

El poder de las imágenes. Las historias detrás de ellas. Sus protagonistas. Una fotografía captura tan sólo un instante efímero, atisbos —minúsculos— de una realidad que va más allá de nuestra comprensión e imaginación. Las fotografías son testigos de la historia, se convierten en fuente de información y, en ocasiones, en el objeto esencial para entender ciertos acontecimientos.

 

Este año, 2020, es el ejemplo clave de cómo las imágenes se han convertido en poderosas portadoras de información. La crisis global provocada por el COVID-19 cambió el statu quo de nuestra forma de relacionarnos con otros, con el entorno y con nosotros mismos. La crisis sanitaria, económica y social ha generado potentes imágenes de desolación, tristeza, desesperanza y muerte. Con las restricciones de libre tránsito, hospitales saturados de pacientes contagiados y ciudades prácticamente fantasmas, el recuento de los hechos se ha registrado en millones de imágenes que conmueven y duelen.

Santiago Arau.

 

Documentar un evento de esta magnitud no es cosa fácil, pero sí una tarea loable que merece su espacio en la historia. En la Ciudad de México es incontable la cantidad de fotógrafos que salieron —arriesgando su vida— a las calles para capturar con su lente y su sensibilidad lo que estaba —y sigue— ocurriendo. Invitamos a cuatro de ellos para que compartieran su experiencia y su trabajo en esta edición, que son un homenaje a ellos y a todos los otros valientes artistas que, con sus ojos, nos narran lo que pasa allá afuera.

 

¡Gracias, María Paula Martínez Jáuregui, Fabián Martínez, Santiago Arau y Duilio Rodríguez!

 

“Los hospitales. Ahí decidí concentrar mi documentación. En parte por una invitación de Fotógrafos Sin Fronteras para unirme a un proyecto mundial sobre la pandemia, y porque mi hermano [infectólogo] me hablaba sobre la situación devastadora que se vivía en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. La urgencia de contar las historias de los doctores, los enfermeros, los camilleros, los paramédicos, los afanadores y el resto del personal de salud de las instituciones públicas me llevó a, instalarme ahí, en el centro de la tragedia…”, María Paula Martínez Jáuregui.

María Paula Martínez Jáuregui.

 

María Paula Martínez Jáuregui.

 

“El 2020 ha sido, tal vez, el año más extraño de mi vida. He atravesado por muchas emociones, pero la incertidumbre —por no entender bien qué estaba sucediendo— y el miedo —al contagio— fueron las más difíciles de superar. Además, mi rutina cambió, porque aunque pareciera que no estuve en confinamiento —sí salí a la calle a tomar fotografías—, pasé encerrado en casa más tiempo del que había pasado ahí en los últimos años. Los recorridos de trabajo los hacía con un colega, pero eran paseos breves; regresábamos a casa, nos lavábamos las manos cada 30 minutos. Creíamos que en cualquier momento nos íbamos a enfermar y hasta sentíamos síntomas que, aunque no duraban mucho tiempo, nos llenaban el pensamiento de temores… hipocondría le dicen…”, Santiago Arau.

Santiago Arau.

Santiago Arau.

 

“Mi trabajo documental se centró en la muerte. En los familiares de quienes perdieron la vida a causa del COVID-19, en la tragedia de un país que celebra la muerte y que ahora se le impedía hacer esa última fiesta para celebrar la vida de los suyos. No hay más despedidas. Quería entender cómo era el proceso funerario de quienes perdían la batalla contra el COVID-19 y cómo se aplicaban las medidas sanitarias necesarias para contener los contagios…”, Duilio Rodriguez.

Duilio Rodríguez.

 

Duilio Rodríguez.

 

“Empecé a documentar lo que estaba sucediendo en la Ciudad de México en el tercer mes [julio] de la pandemia. Los primeros dos los viví en el encierro con mi familia en Aguascalientes. Estaba acostumbrado al ruido constante —las 24 horas, los siete días de la semana— del Centro Histórico [donde vive y trabaja], así que regresar a casa y encontrarme con las calles vacías y un silencio sepulcral fue surrealista y muy difícil de procesar. En un principio no sabía si salir a la calle a documentar todo era lo correcto. Las instrucciones eran claras: quédate en casa, y si sales, que sea por lo esencial. Pero decidí que mi trabajo, en ese momento, era el de capturar esas escenas de una ciudad vacía, de una ciudad sin caos…”, Fabián Martínez.

Fabián Martínez.

Fabián Martínez.

Fabián Martínez.

 

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