Camino a Ceremonia 2018: St. Vincent, un proceso alquímico

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Entrevista: Luis Clériga
Fotografía: David Franco para 13/TRECE
Asistente de fotografía: Cuauhtémoc García

St. Vincent es parte del cartel de Ceremonia 2018, y camino al día esperado, te presentamos esta entrevista de archivo que publicamos en nuestra edición número 22 

Annie Clark es una especie de prodigio musical. Lo trae desde la cuna, con Tuck & Patti, dúo de jazz conformado por sus tíos, que en algún momento la llevaron de gira como roadie —quien se encarga de las cosas más técnicas de un concierto— para eventualmente volverse telonera: el abridor invitado del concierto, que toca antes del acto estelar. Ejemplos de su innegable ascendencia; a menudo inició como acompañante, pero con un talento nato y de alta versatilidad. Algunos de los roles que la dieron a conocer, fueron su posición como integrante de The Polyphonic Spree y posteriormente con el grupo en vivo del ambicioso Sufjan Stevens. Además de ser música invitada de estos actos, en su carrera ha compartido escenario con varios de sus contemporáneos más brillantes, alzando la ceja de la vieja guardia. Desde leyendas influyentes como Television hasta gigantes del indie barroco actual, como Grizzly Bear o Arcade Fire.

En este camuflaje, como en un proceso alquímico, consolida su propio proyecto como St. Vincent. Pocas veces una creadora de melodías cuenta con una gama cultural de conocimiento tan amplia, con lo que crea una síntesis agridulce, luminosa a la vista y con un núcleo oscuro. La evolución gradual de Clark como cantautora se aprecia de sobremanera en su tercer álbum, Strange Mercy, mismo que la ve dar el salto de una solista joven y prometedora, a una fuerza musical del pop inteligente.

Discreta, muy bella, un tanto tímida y con menos de 30 años de edad, -en ese entonces- Annie nos dio una breve plática en su regreso a la ciudad de México, al llegar y ser recibida por una réplica de los temblores recientes -en ese entonces-. Nos cuenta sobre sus nuevas canciones experimentales, trabajar con David Byrne (de los Talking Heads) y otras anécdotas.

Luis Clériga (LC): ¿Cómo estás en este punto de tu carrera, cómo te sientes?

Annie Clark (AC): Acabo de llegar a la ciudad de México hace unas horas, de un vuelo desde Nueva York. Estoy bastante bien, contenta. Estaba un poco bloqueada hace ratito, no sabía qué pasaba… pero ya pude disfrutar de la deliciosa comida mexicana, así que estoy mejor.

LC: Es la segunda vez que tocarás en México. ¿Cómo la pasas?

AC: Me encanta, en realidad me gusta mucho este lugar. Justamente es mi segunda visita, pero esta vez es un concierto propio, así que creo que la recepción del público será un poco más directa. Es increíble estar aquí. [Su visita anterior había sido con el grupo neoyorquino Blonde Redhead en 2010].

LC: Define tu relación con Sufjan Stevens. Mucha gente te conoció por tu trabajo con él.

AC: Creo que es un artista raro, brillante y muy auténtico. Es un tipo increíble, aunque la verdad no lo he visto últimamente. Pero cuando podemos, comemos juntos, nos actualizamos un poco… Siempre trae proyectos interesantes en mente.

 

Su disco -The Devil’s Walk, para sorpresa de todos los que lo vimos en directo, poco tiene que ver con los viejos tiempos en los que hacía electrónica 

LC: ¿Hay algo al tocar que consideres que te emocione, algo que te ponga la piel chinita?

AC: Es complicado, confieso que se ha vuelto casi como una necesidad para mí. Conforme han pasado los años, lo que me sucede es que más bien tengo un sentimiento raro cuando pasa un periodo en el que no he tocado. Sé cuando he pasado demasiado tiempo sin hacerlo, es una sensación diferente. Siempre hay una parte divertida, pero si antes me daban nervios, ahora más bien lo que me inquieta es no tocar después de un tiempo.

LC: Me enteré de que el hermoso arte de Strange Mercy, que envuelve ese vinil blanco, es un homenaje a Can, lo cual es atípico.

AC: ¡Así es! La verdad es que siempre me gustó Can y el disco Out of Reach. Realmente me encanta ese disco y lo tuve. No quisiera decir que me lo fusilé, pero… quizá lo hice un poco. Debería decirlo, sin pena…

LC: ¿Cuál es tu disco favorito de Can?

AC: Probablemente Ege Bamyasi.

LC: Estamos en un tiempo en el que la gente tiene más acceso a la música gracias a los medios digitales. Al mismo tiempo, está reviviendo la tradición del vinil y su recolección. ¿Qué opinas al respecto?

AC: Es interesante que lo que se está perdiendo ahora es el CD, como el cassette antes. Hay todo un método y ritual al poner un vinil, tanto así que se vuelve un compromiso escuchar un disco en este formato. Es un rito apreciativo, todo un método que espero que no se pierda nunca, porque es muy contrastante con la música digital. Algo que no existe cuando le pones shuffle a tu iPod. Y espero que no se pierda la tradición, porque los álbumes más importantes de mi vida son discos que no disfruté la primera vez que escuché… Discos que compraba con mi mesada, porque me llamaban la atención, y que al principio no me gustaron. Pero a los que después de un tiempo les di otra oportunidad, y se convirtieron en mis favoritos. Realmente quisiera que no se perdiera esa esencia, es algo que te obliga a darle un valor a la obra completa.

LC: Respecto a tu álbum, para el Record Store Day tienes justamente un vinil preparado con un par de tracks.
AC: Sí. Tengo un par de canciones locas, ruidosas, muy inspiradas en Swans. Es una dinámica muy diferente porque no estaba acostumbrada a grabar en vivo. Se hizo mucho más rápido y realmente nunca había grabado así, con el baterista tocando al mismo tiempo que yo, todo directo. El sonido es muchísimo más estruendoso, como drone. Es algo muy distinto y ya es parte de mi show en vivo.

LC: Escuché que estás trabajando con David Byrne en un disco.
AC: Así es, ha sido grandioso. Trabajamos en conjunto e hicimos locuras de canciones, que contienen los acompañamientos de una sección de metales. Será un disco colaborativo, lo tenemos que mezclar en unas semanas, para que salga en el otoño de 2012.

LC: ¿Podrías decirnos alguno de los lugares más majestuosos en dónde hayas tocado?

AC: Pues en cuánto al público, lo más eufórico ha sido la ciudad de México y Estambul. Pero como lugar, creo que el sitio más hermoso en dónde he me he presentado fue cuando me invitaron a to- car en un festival portugués al aire libre, con una buena puesta de sol.


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